El Congreso quiere sacar a Castillo. Castillo, quiere deshacerse del Congreso.
Lo presentan como una guerra por la democracia, pero nunca ha sido eso. Es una guerra por el poder. Una guerra de intereses de los políticos y para los políticos. Una guerra de mafias, donde los únicos afectados somos nosotros. Los limeños parecieran estar con el Congreso. Los provincianos, con Castillo. O así quiere presentarlo la prensa, poniéndonos los unos contra los otros.
Acusaciones de incompetencia, de traición a la patria y todo tipo de calificaciones. Lo único que logran estos mafiosos, es el descrédito de nuestras instituciones. Quieren silenciar al pueblo peruano y mantener el inmovilismo. Lo que debemos tener claro nosotros los peruanos es que se tienen que ir todos. No nos sirve que nos enfrenten, eso es solo ganancia para los mismos de siempre. No se trata de fujimoristas o castillistas, se trata del futuro del Perú.
De nosotros depende sacarnos de encima a los mafiosos. La decisión de octubre debe ser el primer paso para jubilar a todos e iniciar un cambio de aire necesario para el Perú y acabar con quienes nos han metido en la corrupción y la delincuencia.