El ministro de Comercio Exterior y Turismo, Juan Carlos Mathews, reveló que el Gobierno considera la posibilidad de convertir a Perú en la sede del prestigioso certamen de belleza internacional, Miss Universo.
La propuesta busca aprovechar el evento como una estrategia para promover el turismo, luego del éxito que tuvo El Salvador, liderado por Nayib Bukele.
Pero vamos en orden: Bukele tenía un país para mostrar. Una casa ordenada, con los delincuentes presos. No un país con una crisis profunda de seguridad, donde todos podríamos ser víctimas de la delincuencia o el sicariato en cualquier momento.
No podemos salir a mostrar un país donde los servicios públicos dan pena. No podemos gritarle al mundo “miren qué lindo se ve mi país, colapsado por inmigrantes ilegales”.
¿El tren de Aragua raptará a alguna de las “Miss” para continuar con sus burdeles clandestinos? ¿Desaparecerá alguna “Miss” sin dejar rastro?
Un país donde la justicia es corrupta, los políticos corruptos y los servicios públicos no generan más que descontento, no es un país para salir a lucirlo.
Primero tenemos que ordenar la casa. Después, organicemos todos los Miss Universo que queramos.