El lagarto va a caer y se hará justicia.
Sus casos de corrupción, donde recibió millones de dólares, en realidad, son algo que todos los peruanos sabían o sospechaban, pero como siempre sucede, los corruptos encuentran la forma de evadir la justicia, porque la justicia es tan corrupta como ellos. En este caso, el lagarto aseguró, cual miembro de la mafia, a jueces y fiscales que le sean leales.
Sin embargo, el peso de las pruebas indica que muy pronto El Lagarto estará donde debe estar: TRAS LAS REJAS Y POR MUCHO TIEMPO.
Todo esto por liderar una organización criminal denominada Los Intocables de la Corrupción, que estaría dirigida por Vizcarra y que integrarían también sus exministros de Transporte y Comunicaciones Edmer Trujillo y Carlos Estremadoyro, además del exasesor de Carlos Revilla en Provías Descentralizado, Hugo Mario Misad, ‘El Turco’. Ellos, según testimonios recabados por la fiscalía, integran además el núcleo conocido como Los Moqueguanos, llamados así porque acompañaron a Vizcarra cuando este fue gobernador de esa región y luego, tras el salto a la política nacional de este, fueron convocados para ocupar puestos de mayor jerarquía.
Una vez cobrados los sobornos, siempre según la tesis fiscal, Revilla se habría encargado de repartirlos entre sus cómplices, incluido el exmandatario, a quien, según un testigo, le llevó el dinero a Palacio de Gobierno en varias ocasiones “en maletas y tubos portaplanos” en visitas en las que el entonces presidente ordenaba “que se apagaran las cámaras de seguridad para que no quedara registro de los ingresos de Revilla”. Las coimas de Vizcarra, además, habrían sido lavadas por personas como ‘El Turco’ o su esposa, la ex primera dama Maribel Díaz.
Muchos de estos “funcionarios” incluso siguen en el Gobierno.
El Lagarto pensó que tenía comprada la justicia, pero si bien, esta tarda, también llega. No hay plazo que no se cumpla ni deuda que no se pague y el Lagarto tiene una deuda muy grande que pagar y lo tendrá que hacer preso.