El sicariato y la extorsión desangran el país y mientras la inseguridad ciudadana sigue en aumento, los policías arriesgan sus vidas por darnos cuidarnos, pero jueces y fiscales corruptos liberan delincuentes diariamente.
La Fiscalía de espaldas a los peruanos devuelve a las calles a cientos de criminales para que nos sigan matando, burlándose así de la labor de nuestros héroes.
Solo en 75 días se han dejado en libertad a más de mil delincuentes. Entonces, de qué sirve que exijamos acciones concretas para acabar con la delincuencia, si los verdaderos complices del crimen organizado nos dejan en manos de ellos.
Todos esos jueces y fiscales corruptos que se pasean por el Poder Judicial y la Fiscalía deben ser expulsados y sancionados. Eso es responsabilidad de la Junta Nacional de Justicia y ojalá en algún momento haga su trabajo.
Si sacamos a los verdaderos culpables del aumento de la inseguridad, a esos jueces y fiscales que responden a los intereses de la mafia caviar, los peruanos empezaremos a ver un cambio real en la lucha contra el crimen organizado.
Y esto se logrará si se ejecuta una reforma total de la justicia peruana. Solo así dejarán de liberar delincuentes y perseguir a las fuerzas del orden y a políticos y empresarios enemigos de la caviarada.
No nos dejemos engañar, los verdaderos cómplices del crimen organizado son los jueces y fiscales corruptos.
¡Basta ya de impunidad!