¿Se acuerdan de Harvey Colchado? Sí, el coronel que se vendía como el terror de los corruptos. Bueno, resulta que ahora el «Héroe de la Diviac (División de Investigación de Delitos de Alta Complejidad)» quiere ser diputado en la lista de Alfonso López Chau (Ahora Nación). Pero agárrate, porque su candidatura ha nacido con yaya. La Fiscalía lo tiene en la mira por obstrucción a la justicia.
¿Y por qué? Por una fotito que vale más que mil palabras. Resulta que el señor Colchado fue captado en una reunión «misteriosa» con nada menos que Bruno Pacheco, el exsecretario de Pedro Castillo (el mismo de los 20 mil dólares en el baño). ¿Qué hacía el policía que investigaba la corrupción tomando cafecito con el hombre de confianza del gobierno más cuestionado de los últimos años? ¡Esa respuesta no la tenemos aún!
El rector López Chau se llena la boca hablando de «moralidad», «ética» y «limpieza», pero a la hora de armar su lista, nos mete a un candidato que tiene investigaciones abiertas por presuntas manipulaciones en la Fiscalía.
No es chisme, sobrino. La Primera Fiscalía Corporativa del Cercado de Lima está revisando correos, celulares y audios porque sospechan que Colchado usaba información sensible para favorecer a unos y hundir a otros.
Entonces, la pregunta para el pueblo es, si López Chau permite que estas «joyitas» entren en su partido, ¿qué nos espera si llegan al poder? ¿Será que Ahora Nación es el «plan C» del castillismo?
Lo más frustrante es que, cuando le preguntan a Colchado por esta investigación, aplica la de siempre: «No sé nada, estoy ocupado en otros temas». ¡Esa película ya la vimos! Un político que no rinde cuentas antes de ser elegido, imagínate cómo será cuando tenga su puesto en el Congreso.
El Perú ya está harto de los «doble cara». No podemos pasar de un gobierno corrupto a una lista de candidatos vinculados con los secretarios de ese mismo gobierno. La cercanía con el entorno de Pedro Castillo es una mancha que no se quita con discursos bonitos.
Ya estamos grandes para que nos sigan vendiendo gato por liebre. El 2026 está a la vuelta de la esquina y no podemos permitir que los mismos que «coordinaban» bajo la mesa con la gente de Palacio ahora quieran ser los que hagan las leyes.
Si un partido no puede asegurar que sus candidatos están limpios, entonces ese partido no nos sirve. Investiguen, pregunten y no se dejen engañar por el primer «salvador» que aparezca en el cartel.
