Parece que el afán de la «mafia caviar» por capturar el Colegio de Abogados de Lima (CAL) los ha llevado a cometer errores de principiante. La ex fiscal suprema Delia Espinoza no solo arrastra una destitución por desacatar al Poder Judicial, sino que ahora su postulación para ser decana del CAL podría venirse abajo por una tacha inminente.
Según el abogado Juan Peña, Delia Espinoza oficializó su registro cuando aún mantenía el título de fiscal suprema, lo que viola las normas del gremio y la Ley de Carrera Fiscal.
La estrategia de Espinoza revela una contradicción absoluta. Mientras gritaba a los cuatro vientos que quería volver a la Fiscalía, por debajo de la mesa ya estaba buscando otro puesto.
Si realmente quería regresar al Ministerio Público, no hubiera postulado al CAL, ya que para encabezar el gremio no se puede ser funcionario público. Además, al lanzarse como candidata teniendo el título de fiscal suprema (aunque estuviera suspendida), habría incurrido en una falta administrativa grave, que prohíbe optar por otros cargos durante el ejercicio de funciones.
Frente a este caos administrativo y legal, la figura de Humberto Abanto sigue creciendo como la opción de la solvencia técnica. Abanto busca proteger al abogado frente a la carga institucional, basando su campaña en el respeto estricto al debido proceso y la Constitución, sin las manchas de destituciones o tachas que persiguen a su rival.
La postulación de Delia Espinoza parece ser el último manotazo de ahogado de una mafia caviar que no respeta las formas ni las leyes. ¿Cómo pretende dirigir el Colegio de Abogados alguien que, según expertos, ha cometido desacatos y faltas grave al inscribirse siendo aún funcionaria?
Este 28 de febrero, el CAL no puede ser el «premio de consuelo» de quienes son expulsados de la justicia por mala gestión. El Perú necesita que su gremio de abogados recupere la firmeza técnica y moral. La figura de Abanto se perfila como el freno necesario a esta improvisación caviar que solo busca trincheras políticas. ¡Abogado del CAL, elige trayectoria y legalidad, no candidaturas que nacen viciadas!

