Fernando Calmell compara los debates presidenciales con los premios Óscar: en ambos gana el que mejor actúa, no el más capaz. Con 36 candidatos divididos en un formato enredado de grupos y fechas, cada postulante expondrá apenas 16 minutos en total. El analista advierte que el debate será, como siempre, un show de promesas incumplibles y ataques cruzados. Su mensaje central es que el Perú no necesita al candidato más carismático ni al mejor orador, sino a un gestor que ejecute. Pedir un cambio de ciclo implica no dejarse llevar por las actuaciones de campaña y elegir con criterio.

