EL MINISTRO DE CASTILLO QUIERE SER PRESIDENTE

El candidato a la presidencia Roberto Sánchez fue el ministro que más tiempo se mantuvo en el gabinete de Pedro Castillo, el presidente que intentó dar un golpe de Estado en diciembre de 2022 y terminó preso. Sánchez lo acompañó hasta el final, y hoy se presenta como candidato presidencial defendiendo que Castillo está «secuestrado» y que no cometió ningún delito.

Eso ya dice mucho, pero hay más. Sánchez es uno de los candidatos con mayor carga de procesos fiscales activos entre todos los que participan en estas elecciones.

Primero, fue investigado como presunto coautor del golpe de Estado de diciembre de 2022. Segundo, la Fiscalía de la Nación lo incluyó en la red criminal presuntamente liderada por Pedro Castillo. Se le investiga por corrupción y tráfico de influencias durante su gestión en el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo. Tercero, enfrenta denuncias por el caso «Mochasueldos», por presuntos cobros irregulares de cupos a trabajadores de su propio ministerio para financiar actividades partidarias y beneficios personales. Y cuarto, se le investiga por negociación incompatible, por contratar allegados en puestos clave del Estado, incluyendo contratos obtenidos por su propia cónyuge en el Ministerio de Salud.

Si las investigaciones no fueran suficiente señal, está su propuesta de gobierno. Sánchez plantea una Nueva Constitución, elección de jueces y fiscales por voto popular y un Estado plurinacional. El modelo de la izquierda comunista caviar que ha fallado en tantos países, que nos llevaría a niveles de pobreza de Venezuela y Cuba y una mayor inseguridad como la que se vive en Colombia y Nicaragua.

Durante los debates, Sánchez ha defendido a Castillo con convicción. Lo hace sabiendo que Castillo intentó cerrar el Congreso, disolver el Tribunal Constitucional y gobernar por decreto. Lo hace sabiendo que ese intento de golpe dejó al país al borde del abismo institucional. Esa defensa es una declaración de principios que le dice al Perú con total claridad qué tipo de gobierno sería el suyo si llegara al poder.

El Perú que exige el cambio de ciclo no puede elegir a alguien investigado por corrupción, mochasueldos y organización criminal, que defiende el golpe de Estado fallido de su jefe político, y propone una Nueva Constitución para controlar a los jueces. Eso no es cambio. Es exactamente lo mismo de siempre, con distinto nombre y peor historial.

Este 12 de abril, debemos elegir informados. El cambio de ciclo en la política peruana que tanto necesitamos no se construye con los que protegen un modelo comunista que ha fallado alrededor del mundo. Se construye con transparencia y un proyecto claro para el desarrollo y la libertad de nuestro país.

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