¿Hasta cuándo vamos a esperar para atender lo urgente? ¿Cuánto tiempo más nos quitarán los disfuerzos de la izquierda y caviares enquistados en el Congreso?
Hace más de un mes que el Ejecutivo presentó el pedido de facultades legislativas para actuar en lo urgente e importante para el Perú, y aún sigue sin ser una prioridad para un sector del Legislativo.
En lugar de evaluar y debatir esta solicitud del nuevo gobierno, se han priorizado interpelaciones y censuras a ministros. No se les deja trabajar con tantas citaciones, sin contar que cada uno ha encontrado diversos candados burocráticos en sus carteras que les imposibilitan avanzar.
Así, las facultades delegadas permanecen atrapadas en las comisiones. La Cámara de Diputados aún no termina de asumir el marco de la bicameralidad y sigue actuando como antes, como si la decisión dependiera únicamente de ellos.
A esto se suma que, de forma irresponsable, la bancada de Juntos por el Perú ya había anunciado que rechazaría la solicitud de facultades sin siquiera saber y analizar de qué se trataba.
Esa forma de proceder va en contra del Perú. La parálisis en la aprobación de las facultades impide dar pasos firmes en materia de seguridad y en la respuesta ante emergencias en el país, como el fenómeno de El Niño, que ya está golpeando el norte y la selva.
Parece que en el Parlamento no se dan cuenta de que rechazar estas herramientas significa dar la espalda a la población que los eligió. Y todo esto ocurre mientras en las calles continúan las extorsiones y los homicidios, y las lluvias no dan tregua a los agricultores y comerciantes.
Atender las urgencias de los peruanos requiere del trabajo conjunto de nuestras autoridades. Dialogar está bien, pero con el tiempo en contra, es indispensable actuar.
Las disputas entre políticos y la postura intransigente de un sector que se opone a todo lo que signifique progreso para el país solo nos estancan.
Es momento de dejar de lado esa vieja forma de hacer política y pensar en el bienestar de la ciudadanía. Hay que trabajar en lo urgente, porque solo así el Perú podrá dar los primeros pasos hacia el cambio que necesitamos.

