EL NORTE AVANZA Y EL SUR ESPERA

El norte ya tiene su «Megapuerto de Chancay» funcionando a todo motor. En su primer año (2025), ya recaudó más de S/ 1,037 millones y se ha convertido en el hub que mueve la carga de China hacia Perú, Chile y Colombia. Una inversión que promete modernidad, pero que hoy beneficia principalmente a Lima y al Norte.

¿Y qué pasa con nosotros en el Sur? En el Cusco ponemos el gas, en Apurímac y Puno ponemos los minerales, y en todo el sur ponemos la historia que vende al Perú. Sin embargo, cuando se trata de infraestructura estratégica como el Megapuerto de Corío (Arequipa), el Gobierno Central parece jugar al «teléfono malogrado».

La verdad sobre Corío que Lima no te cuenta:

¿Sabían que Corío tiene una profundidad natural de 26 metros, mientras que Chancay solo tiene 18? Esto permitiría que en el sur entren buques de hasta 30 mil contenedores, convirtiéndonos en los verdaderos reyes del Pacífico.

Mientras Chancay ya factura millones, la Autoridad Portuaria Nacional (APN) recién ha levantado la suspensión de los estudios de Corío tras meses de idas y vueltas burocráticas entre ProInversión y el consorcio privado.

Muchos de ustedes lo han dicho: estamos hartos del centralismo capitalino. No se trata de izquierda o derecha, se trata de que los recursos que salen de nuestras montañas no se queden atrapados en el embudo de Lima. Necesitamos que Corío sea una realidad para que el Cusco y todo el sur exporten directamente al Asia sin pedir permiso a nadie.

Este es el cambio de ciclo que necesitamos. Un modelo donde el Sur deje de ser solo el «banco de recursos» para convertirse en el motor logístico del continente.

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