CARRETERA CENTRAL: PROYECTO EN UN ATASCO

Mientras en Lima los políticos se reparten el nuevo gabinete de Balcázar y calculan sus movidas para las elecciones de abril, la ciudad de Huancayo ha tenido que paralizar sus actividades. No es un capricho, sino que es el grito de una región que ve cómo su desarrollo se queda atascado en una vía obsoleta mientras el Gobierno Central mira hacia otro lado.

La postergación de la nueva Carretera Central de cuatro carriles no es solo un problema de tráfico; es un golpe directo al bolsillo de Junín. Cada hora de retraso en la vía actual significa pérdidas millonarias en las exportaciones de café y cacao, productos que son el motor de nuestra economía regional.

El paro ha generado que los trabajadores de la Municipalidad y del Gobierno Regional detengan sus labores. El desgaste institucional es enorme, con funcionarios que pierden horas de productividad simplemente exigiendo lo que por derecho nos corresponde.

Es indignante ver cómo la agenda nacional está secuestrada por las «cuotas políticas» y las candidaturas presidenciales, mientras que el proyecto que beneficiaría a 11 millones de peruanos sigue en el archivo. El pedido al presidente interino José María Balcázar es claro: presupuesto y ejecución. No queremos más promesas de campaña de esos candidatos que hoy prometen a través de la TV en Lima, pero que nunca han sentido el drama de un bloqueo en la Carretera Central.

¿Qué sacamos con cambiar un presidente por otro en el Congreso, si no se cambian las prioridades del Estado?

Una vía moderna reduciría drásticamente los accidentes de tránsito que hoy enlutan a las familias huancaínas. Además, fortalecería la cadena de alimentos hacia la capital, beneficiando tanto al productor del campo como al consumidor final.

Si los partidos que hoy buscan el voto no ponen la infraestructura regional como el eje de su propuesta, simplemente nos están vendiendo más de lo mismo. El sistema actual prefiere gastar en burocracia limeña que en el asfalto que une al Perú profundo.

La marcha hacia la plaza Huamanmarca es un mensaje para todos los candidatos. Sin Carretera Central, no hay desarrollo, y sin compromiso real, no habrá votos. Ya no somos los «ingenuos de siempre» que se conforman con un discurso bonito en un debate. Huancayo exige que su motor económico deje de estar trabado por el olvido del centralismo.

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