Mientras las autoridades se llenan la boca hablando del inicio del año escolar, la realidad en Cusco es una bofetada a los niños, especialmente aquellos de Cruz Cunca, en Espinar. Ellos y sus familias no saben si tendrán un aula donde sentarse este 2026, ya que una obra de 11 millones de soles sigue inconclusa por la misma mezcla de siempre: incapacidad y corrupción.
Pero el abandono no termina en los colegios. Hoy el Cusco también sufre por el desabastecimiento de gas que nace por una fuga en la selva cusqueña. ¿Fue un atentado, falta de mantenimiento o un accidente? Sea lo que sea, esto sucede cuando tenemos gobiernos que no saben gestionar sus obligaciones.
Una gestión correcta evita tragedias, supervisa el mantenimiento de los servicios y reduce riesgos. Pero en el Perú, bajo la sombra de sucesivos gobiernos de izquierda y corruptos, la prevención es cero. Así como se caen los techos de los colegios por falta de fiscalización o se inundan las cosechas por trabajos mal hechos, hoy miles de taxistas y familias cusqueñas no pueden trabajar ni cocinar por la falta de gas. Es el resultado de una clase política que se llena la boca en discursos, pero que a la hora de gestionar es un fracaso absoluto.
La situación educacional es crítica, con casi el 70% de los colegios con daños estructurales. Sin colegios dignos ni docentes suficientes, estamos condenando a nuestros niños antes de que crezcan. Las madres cusqueñas están hartas de ven cómo sus hijos tienen que huir de su propia tierra porque las autoridades prefieren robar que construir futuro. Los jóvenes se van porque Cusco, bajo la mirada de estas autoridades, les cierran las puertas.
El pasado de negligencia no lo podemos cambiar, pero el futuro sí está en nuestras manos este 2026. Tenemos 36 candidatos presidenciales, pero cuidado con el menú que nos ofrecen. Por un lado, están los mismos de siempre representados por Keiko Fujimori. Por otro, tienes un «paquete caviar» que mantendrá nuestra realidad envenenada. Elegir personajes como López Chau, Atencio, Acuña, Lescano, Luna o Vizcarra, es elegir este paquete tóxico para el país.
Por otro lado, hay opciones que, aunque no te encanten, representan un mal menor o una posibilidad de gestión real, como López Aliaga, Carlos Espá, Williams Zapata o Wolfang Grozo.
Entendamos que, para que no se repita la historia, debemos usar las herramientas que tenemos a mano, que es la capacidad de decidir. No podemos permitir que personas sin visión, sin manos limpias y sin respeto por la vida sigan ocupando el Palacio de Gobierno. Necesitamos líderes que entiendan que el desarrollo se construye con gestión.
Hazte un favor, piensa en tus hijos y en tu familia. Si las cosas siguen igual con este paquete de caviares, tus hijos se irán buscando un futuro donde el Estado no los ahogue. El futuro de tu familia depende de que hoy dejemos de elegir a los mismos de siempre.

