Lo que muchos sospechaban ha quedado al descubierto. Un informe final del Congreso revela que el «Lagarto» Martín Vizcarra lideró una presunta organización criminal que entregó a dedo más de 10 mil millones de soles en contratos a constructoras chinas. El escándalo de José Jerí y su amigo «Johnny» Yang es solo la punta del iceberg de una red de corrupción que se instaló en el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) para desangrar el bolsillo de todos los peruanos.
Vizcarra no improvisó. Desde que era ministro y luego como presidente, preparó el terreno para que las empresas chinas se adueñaran de nuestras obras públicas. ¿Cómo lo hizo?
En el 2018 cambió el reglamento de contrataciones para exigir una «solvencia económica» que solo las gigantes estatales chinas podían cumplir, sacando del juego a las empresas locales. Luego, autorizó el funcionamiento del Bank of China en el Perú para que este mismo banco les diera las cartas fianza a las constructoras chinas y así se quedaran con las obras de gran envergadura. Finalmente, colocó a sus ministros y funcionarios de confianza de Moquegua en puestos clave para asegurar que los contratos por S/ 10 mil millones en el MTC fluyeran sin problemas hacia sus aliados asiáticos.
El resultado de este festín de corrupción es desastroso, con obras en completo abandono, carreteras mal hechas y miles de proveedores peruanos estafados por estas empresas chinas que solo vinieron a llevarse el dinero. El amigo de Jerí, Zhihua «Johnny» Yang, fue una pieza clave en este esquema, facilitando que las empresas chinas simularan tener capacidad local.
Este esquema de corrupción sigue vivo a través del paquete caviar. Candidatos de izquierda, incluido el hermano del propio Vizcarra, que buscan llegar al poder para mantener este sistema de «obras por coimas» con los grandes conglomerados chinos. Ellos no buscan el desarrollo del Perú, sino que su beneficio personal mediante la traición a la patria y la entrega de nuestra soberanía.
El cambio de ciclo es urgente. No podemos permitir que el Perú sea gobernado un día más por quienes ven al Estado como un botín. Necesitamos autoridades transparentes, con capacidad técnica y el coraje de expulsar a las mafias que nos han robado décadas de progreso.
Este 12 de abril, tu elección es clara. O seguimos con el legado corrupto de Vizcarra y los caviares, o apostamos por un cambio real con líderes como Wolfgang Grozo, López Aliaga, o Williams Zapata. ¡Recuperemos nuestro dinero y nuestra dignidad!

