Mientras los hogares peruanos sufren por el alza de precios en el gas y el transporte se paraliza, el Ministro de Energía y Minas, Ángelo Alfaro, sale a decirnos que «aún no sabe qué pasó» en el gasoducto de Cusco. A más de una semana del incidente en Megantoni, no hay diagnóstico claro, no hay responsables y, lo peor de todo, no hay servicio. Esta es la «eficiencia» de un Estado gordo y lento que solo sabe reaccionar cuando el agua (o el gas) le llega al cuello.
La falla en Camisea ha reducido el flujo de gas en un 91%, golpeando directamente a los hogares, las industrias y al transporte. ¿Y cuál es la respuesta del Gobierno? En lugar de acelerar reparaciones, nos lanzan un «paquete de racionalización» que parece un castigo. Mandan a nuestros hijos a la virtualidad por una falla que ocurrió a mil kilómetros. Paralizan la economía con teletrabajo y vacaciones forzadas, porque no saben gestionar una emergencia energética. Mientras tanto la especulación está desatada y el ministro pide «tranquilidad». Los precios en las calles suben porque el mercado no cree en la palabra de autoridades que no dan seguridad.
Este es el resultado de tener en el poder a los mismos de siempre. Su solución siempre es la misma: más bonos (como el aumento del vale FISE) que pagamos todos con nuestros impuestos, pero ninguna reforma estructural que garantice que esto no vuelva a pasar.
Cuzqueños y limeños estamos pagando el precio de una burocracia que se sirve del poder, pero que huye de las responsabilidades. ¿Dónde está el informe técnico? ¿Dónde está el plan de contingencia real que no sea encerrarnos en nuestras casas?
El Perú no puede seguir en manos de quienes titubean ante una crisis. Necesitamos autoridades capaces de liderar instituciones, de dar seguridad jurídica y técnica, y de priorizar las necesidades reales del pueblo por encima de la ideología.
El Cambio de Ciclo significa elegir a profesionales que sepan cómo funciona un gasoducto y cómo se estabiliza un mercado. Líderes que representen una alternativa de gestión seria que no nos va a mandar a casa cada vez que falle una válvula. Este 12 de abril, elige a quienes sí saben trabajar. ¡No más ineficiencia que nos cuesta el bolsillo y el futuro!

