Mientras a un emprendedor peruano le cierran el negocio por un papel mal llenado o le ponen mil trabas y coimas para sacar una licencia, en Chilca parece que las leyes nacionales son solo sugerencias. La empresa Acero Lima Shenglong S.A.C., de capitales chinos, ha levantado una planta siderúrgica gigante sin contar con estudios de impacto ambiental ni licencias de edificación aprobadas. ¿Cómo es posible que una potencia extranjera construya impunemente en nuestro suelo mientras el gobierno mira hacia otro lado?
Lo que ocurre en Chilca es el mismo libreto que vimos con la destitución de Jerí y sus reuniones bajo la mesa con intereses chinos, o con la invasión de nuestro mar por barcos chinos que saquean nuestros recursos sin que nadie les ponga atajo. Ahora, el «dumping» chino amenaza con destruir nuestra industria nacional del acero, y nuestras autoridades, atadas por vínculos secretos o ideologías radicales, parecen incapaces de defender la soberanía nacional.
Las obras empezaron meses antes de completar los requisitos legales. Se supone que, según la ley vigente desde 2009, no se puede mover un gramo de tierra sin un estudio de impacto ambiental aprobado. Sin embargo, allí están las excavaciones y las estructuras metálicas a la vista de todos, mientras los entes de fiscalización como la OEFA se lavan las manos diciendo que «la planta no está funcionando todavía». ¡Una burla total a todos los peruanos!
Es evidente que existe un patrón de conducta. Llegan, imponen su fuerza económica, usan sus batallones de abogados para dilatar las sanciones y avanzan sobre nuestro territorio como si fuera su chacra.
¿Dónde está el orgullo peruano? ¿Dónde están los líderes que deberían proteger el esfuerzo de las Mypes y de la industria nacional frente a estos conglomerados que vienen a imponer sus propias reglas?
Este 12 de abril, el Perú no puede seguir eligiendo a los mismos líderes mediocres de los últimos 25 años. El paquete caviar (López Chau, Acuña, Vizcarra, etc.) y los mismos de siempre (Keiko) han demostrado que la corrupción le gana a la defensa de nuestra frontera y nuestra industria.
Necesitamos un Cambio de Ciclo urgente, con líderes que tengan la valentía de hacer valer nuestra soberanía. Candidatos como Wolfgang Grozo, López Aliaga, Williams Zapata o Carlos Espá representan la oportunidad de tener un Estado que priorice al emprendedor local y le ponga un alto al abuso extranjero. No permitamos que el Perú se convierta en una sucursal del comunismo asiático por culpa de autoridades que no tienen sangre en las venas. ¡Es hora de recuperar el respeto por nuestra tierra!

