El senador Pancho Calisto sostiene que la evolución del crimen en el Perú exige usar todos los recursos del Estado y critica que el marco legal reduzca a las Fuerzas Armadas a un rol meramente disuasivo cuando apoyan a la Policía.
Ante esto, plantea que los delincuentes que empleen armas e infundan terror deban ser tratados directamente como blancos militares para su neutralización o eliminación.

