¿Esperarías dos meses para tapar una gotera que moja los productos de tu bodega? Nadie pone en riesgo así su capital de trabajo.
Parece que esto no aplica para todos. El Congreso demoró casi dos meses en la aprobación de las facultades legislativas solicitadas por el Ejecutivo y terminó dándolas incompletas. La delegación quedó fijada por un plazo de 90 días y limitada a dos materias: seguridad ciudadana y fenómeno de El Niño.
En el camino, los legisladores de oposición recortaron el paquete de medidas presentado para atender las emergencias del país. La demora frenó decisiones y demostró la actitud de la izquierda que por 26 años ha trabajado de espaldas al Perú, dejando de lado la solución a los reales problemas de los peruanos.
Incluso después de su aprobación, varios sectores intentaron entrampar la vigencia de las normas por un error en la publicación de un documento del Congreso. Esta equivocación en el texto carece de consecuencias en las leyes y en la aplicación de las medidas.
Sin embargo, algunos congresistas de Ahora Nación y Juntos por el Perú usaron este tropiezo en el papel para alimentar discusiones sin beneficio. Mientras tanto, la delincuencia en los distritos y las lluvias en el norte continúan su avance.
Frente a esta realidad, es momento de exigir a las autoridades del Parlamento que dejen las excusas de trámite y se concentren en la ejecución de las tareas en el terreno.
La población no tolera más debates y entrampamientos en las comisiones, mientras la delincuencia golpea las puertas de los hogares y las lluvias inundan ciudades y arrasan con cosechas.
Congresistas del sector más radical, pónganse a trabajar. Y, señora Keiko, no caiga en el juego de lo políticamente correcto: mano dura y modo acción, solo así daremos los primeros pasos del cambio de ciclo que reclama el Perú.

